MIDRIASIS
I live this life with no regrets, I live and learn, I forgive and forget.
Qué hago después de haberte conocido,
si la única persona con la que pensé alguna vez estar toda la vida, ya la encontré...
como no imaginarme a tu lado, con amaneceres, sonrisas y placeres...
Supongo que el tiempo dirá... pero mi corazón ya habló.
Me autodiagnostico ceguera
el hielo de mi mirada que cristalizaba,
escarchando todo a su paso.
Quiero reencontrarme
con mi egoísmo y mi soledad.
Los muros que me protegían están derribados
y temo salir de este refugio
el agujero que yo misma cavé para pasar los días
cubriéndome de la tormenta de arena
que no me deja escapar por aquel camino
que conozco tan bien... tan bien
que sé desde donde comienza y hasta donde termina.
-
Qué te crees
He vuelto a escribir
Mr. perseverancia
El viejo, la pipa y el tabaco.
Creo que nunca fue de los que despiertan y comienzan el día con una sonrisa, le era difícil soñar... era evidente que en sus tobillos la realidad habia puesto grilletes con candados y sin llave que no le dejaban volar, escondía mil gritos que formaban silencios ensordecedores, constantemente le veía en búsqueda de algo con lo que seguir engañandose para intentar dibujar una sonrisa en su amargo rostro.
Me preguntaba si alguna vez lo vería sin esa bolsita de tabaco y su pipa...
Un día, hace mucho tiempo se me acerco pidiendo fuego y en vez de dar las gracias dijo - inexpresivo como siempre - una hermosa frase que me ha servido hasta hoy y jamás olvidare "a veces hay días que es mejor fumarselos", y se largó.
Somos
Como sordos componiendo melodías
Como porros fumando personas
Como paralítcos enseñando a correr
Como ancianos con parkinson tocando piano
como hojas escribiendo ( Sr Much )
Como 'humanos' dando consejos.
Y de uno no depende pintarse tal cual es,
si no de lo que los demás vean en tí,
que tan observadores son,
si es que sus ojos saben traspasar la piel,
hasta más alla de los huesos
o si es que son buenos descubriendo tesoros en islas fantasmas...
Acaso
al de los demás?
déjame decir que las diferencias son mínimas
todos quieren escalar y nadie quiere ser pisado.
SE IDOLATRAN
para observarse
y sonríer al ver sus máscaras,
sus envoltorios de colores llamativos
pintados con pintura al agua
el tiempo pasó
y ya no buscan espejos,
los evitan
ya no sonríen al ver sus máscaras resquebrajadas
sus envoltorios desteñidos, los colores reales
ahora se dan asco
y ya no ríen de los que caminaban
sonriendo con sus colores
brillando por ellos mismos
ahora conocen la verdad, y rehúsan de ella
Ahora... s e es co nde n de los es p e jo s
-
sigue siendo martes
sigue siendo martes
desde aquel martes
despertando con la angustia
de saber que no estarás a mi lado
cuando necesite hablarte, mirarte, abrazarte, tocarte...
sigue siendo martes
desde aquel martes
con el deseo de estar allá, contigo
en cualquier lugar en que tú estés
o que tú estés donde yo este...
sigue siendo martes
desde aquel martes
fumando en soledad
observando la luna
maldiciendo la distancia...
sigue siendo martes
desde aquel martes
esperando que sea miércoles
y se me olviden todos los martes
que espere para verte.
Vedado a sus vicios, había dejado de reír hace ya mucho tiempo.
Estaba acompañado por la soledad, la soledad del que no se tiene ni a sí mismo.
Se encontraba en un permanente vaivén entre el alborozo y el desencanto, entre verdades y espejismos, con una rabia ciega y sin dirección en el corazón.
Intentaba recordar, mas se dio cuenta que hasta los recuerdos lo habían abandonado.
Poseía una visión muy crítica de lo que lo rodeaba pero cien veces más cruda consigo mismo, siendo un ser tan despreciable, pesimista y loco como solían murmurar a sus espaldas, se preguntaba porqué los pájaros que se le acercaban de vez en cuando, disfrutaban de su compañía, de sus palabras y le agradecían cantando, pero los cantos se mezclaban y perdían entre las voces que habitaban en su interior.
También le agradecían posándose en las maravillas de la naturaleza, esperando que fijara sus ojos en ellas y sonriera, mas sólo lograba divisar la imagen de un adiós, que al parecer era el único recuerdo que no quería abandonarlo.
Estos entristecían entonces al contemplarle, cuando cuenta se daban de que provocar alegría en el alma de aquel hombre ya no estaba a su alcance.
Al emprender el vuelo, lo recordaban como un hombre que podía provocar en las almas, lo que a él mismo le hacía falta.
... era entonces como un péndulo, puesto que podía elevar cualquier cosa en el aire pero no a sí mismo...


